Monstruo de cuatro ojos

Alex era un niño travieso y sonriente, aunque cargaba un terrible secreto: no podía leer las letras pequeñas. Cuando la mamá de Alex descubrió la mirada de viejito que tenía su hijo, un hombre con bata blanca le recetó una botella de cristal para cada ojo de su retoño. La medicina curó el mal, Alex conoció a las hormigas y a los libros de bolsillo. Los otros niños de la calle se asustaron al verlo, pues sólo un monstruo podía tener cuatro ojos; pero los grandes se maravillaron al ver a un chico tan bien portado (Alex no se movía mucho, no quería romper sus ojos nuevos). En el parque y en la escuela, siempre lo acompañaban su mirada de vidrio y los rumores («Alex es un inteligente monstruo de cuatro ojos»). Él nunca entendió el cotilleo: No era un monstruo, porque no escupía fuego; ni era inteligente, pues no sabía nada de matemáticas. Sólo no podía leer las letras pequeñas sin sus botellas. Alex dejó de ser Alex y se volvió Alejandro, un inteligente monstruo de cuatro ojos que guarda un niño travieso y sonriente detrás de su mirada de vidrio.

4 respuestas a «Monstruo de cuatro ojos»

  1. Avatar de rinconkun

    Los cuatro ojos auténticos son bichos hermosos que guardan cientos de historias detrás de sus ojos de vidrio.

    Eso y que me gustó Alex :3 Es lindo~ ❤

  2. Avatar de Aio
    Aio

    Es admirable cómo, con tan pocas palabras, puedes crear una historia tan… no creo que la palabra sea «compleja» pero algo así.

    XD

    Me gustó mucho la inocencia de Alex.

  3. Avatar de vesperb

    Te diría algo poético para hacer alusión a lo mucho que me gustó esta entrada, pero sólo diré: Entre ésta y la primera caja, es de mis preferidas.

  4. Avatar de El futuro del monstruo | Él en su caja es feliz

    […] varios meses, aquí apareció un pequeño relato sobre un monstruo de cuatro ojos. Y el año pasado, se presentó en un pequeño periódico llamado Lectura para todos. Quiero, […]

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