El arcoíris en mis ojos (I)

Nada me asusta más que los arcoirís, pues todo comenzó con ellos.

luces

Tras ver el reencuentro de una niña y su huargo, acompañé a mi primo a la parada de autobuses que está detrás de mi casa. Mientras esperábamos, algo llamó mi atención: pequeños arcoíris rodeaban las luces de los postes de la calle. Imaginé que varios días sin dormir bien estaban cobrando una factura a mis ojos. Regresé a casa y dormí.

La mañana siguiente, como todas las mañanas, no me detuve hasta que estuve en el terrible tráfico matutino. Comencé a sentir que la luz del día me molestaba, como un vampiro, incluso tuve que ponerme mis lentes de sol. Llegué a la oficina algo mareado y, como en cualquier historia de horror, allí estaban los arcoíris.

Todas las luces del piso estaban rodeadas por un baile de colores, y a mí esa fiesta no me gustaba.

Tengo un Google personal sobre temas de salud, pero en ese momento estaba en Nueva York, así que recurrí al tradicional y entré en pánico. Ver arcoíris en las luces en este mundo no es nada bueno. Corrí a ver a mi oftalmóloga y en la sala de espera, los arcoíris seguían acompañándome.

Cuando mencioné a los arcoíris, ella se cruzó de brazos y me miró como quien encontró más que una gripa. No sé qué más le conté porque en mi cabeza ya había un incendio de teorías. La primera prueba fue un examen simple para medir la presión de mis ojos. En realidad, no es simple, sobre todo para aquellas personas que no usamos maquillaje o lentes de contacto. Sentir (y ver) algo acercándose a tu ojo es espeluznante.

Yo iba solo, así que no pudo dilatarme la pupila, pero el resultado la alarmó bastante, la presión en ambos ojos era muy alta. Así que comenzó a hacerme otras pruebas. Mientras tanto, yo estaba en un drama pintado con todos los colores del mundo. Porque uno siempre espera algo terrible en los consultorios.

Mi presión intraocular era alta. Había que hacer más pruebas para descartar daños, incluso glaucoma. Aunque me pedía estar tranquilo, con unas gotas todo estaría controlado. Estaba en una isla desierta con una nube negra corriendo hacia mí, pero debía estar tranquilo.

Compré las gotas en la primera farmacia que vi y me las puse en ese instante. Y los arcoíris desaparecieron, pero unos meses más tarde, vendrían otras pesadillas, aunque los exámenes descartaban daños al nervio óptico y quitaban sospechas de glaucoma.

 

6 respuestas a «El arcoíris en mis ojos (I)»

  1. Avatar de Numancia (@im_just_a_raven)

    Te quiero a ti y a tus ojos que tanta lata nos han dado últimamente. Vas a estar bien, ya nos encargaremos de ello.

    1. Avatar de Carlos Apreza

      Gracias por acompañar a mis ojos.

  2. Avatar de Luis F. Rojas

    Espero en verdad que todo esté bien. Me encantó el escrito… Gracias por compartir

    1. Avatar de Carlos Apreza

      Gracias a ti por leer.

  3. Avatar de Luis Zwittag
    Luis Zwittag

    Tu y tus bellos ojos ❤

    1. Avatar de Carlos Apreza

      Gracias.

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