Mudarse es tomar maletas, perder reliquias y viajar a otro mundo. Tras dos años en la vieja casa, busqué una caja blanca, un universo con paredes que me invitaran a escribir y a mirar desde una esquina distinta. Este cambio es un mar, un miedo y un comienzo. Los monstruos están tejiendo sombras, mientras los colibríes conocen este nuevo camino a casa.
Soñemos, pues, en otra caja.
Replica a Yavin Gomez Cancelar la respuesta