Todas la vieron caer, pero ninguna hizo nada.
Lo habían compartido todo en su historia: el pasado, las raíces, los ataques, los secretos, el sol, la lluvia, todo. Eran vecinas y hermanas. Quizá alguna vez tuvieron alguna pelea por ser la más hermosa, pero aquello se olvidó, preferían bailar y cantar con el cálido viento de los últimos días de marzo. Todas al mismo tiempo haciendo un concierto.
Aun en los días terribles y oscuros, enfrentaron juntas al mundo. Algunas recuerdan las mordidas, otras intentan olvidar los golpes que venían con los truenos. Mas todas decidieron esperar al sol. Una junto a la otra, envejecieron.
Vendrá, dijo una.
Todas la vieron caer, pero ninguna hizo nada. La primera caída del otoño.

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