He decidido darle unas nuevas pinceladas a la caja: toques cotidianos. Quiero traer vientos más personales y contar otras cosas, sin dejar los personajes, las nubes y los sueños. A ver qué logro.
Y, aprovechando la magia del paréntesis, cuento que apareció Me cortaron la lengua, un breve relato que escribí, en Sea breve, por favor. Y, de paso, invito a visitar Interminables, un pequeño sitio de citas, fotos y otras maravillas que encuentro en los libros.
Ahora sí, punto y seguido, pues.
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