Shizuku, junto a un gato con frac y sombrero, le confiesa al abuelito de Seiji que quiere ser escritora (Mimi wo sumaseba, 1995). La historia de esta niña japonesa es compartida por soñadores de todo el mundo que han querido viajar de los libros a las hojas en blanco: hacer una fiesta con su propia imaginación, arrastrando un lápiz, recordando, buscando palabras y volando. Los escritores están en todos lados, algunos en librerías y otros tantos escondidos.

Yo soy un escritor clandestino más. Dejaba letras detrás de los pizarrones y en servilletas, no quería ser leído desde que una urraca, disfrazada de maestra, tachoneó mi cuento sobre una niña y su árbol. Encerré a las fantasías, aunque ellas encontraban un poco de libertad para florecer en aquella jaula.

Más tarde (mucho más tarde), una cámara réflex llamada Ekdahl (en honor a Fanny och Alexander de Ingmar Bergman) trazó algunas grietas que dejaron que un dragón saliera a tejer historias otra vez. Compartí palabras en tinta con profesores y desconocidos, prometiéndome que, algún día, volvería a casa acompañado de un libro con mi nombre. Quizá una vez, tal vez para siempre.

Quiero escribir. Poco a poco.

6 respuestas a “Escritor clandestino”

  1. Avatar de rinconkun

    Ya no eres tan clandestino si dejas que, al menos uno, te lea u.u Sólo falta un empujoncito. Sal de la clandestinidad por completo, Mamífero Vegetal. Estoy segura de que el mundo te recibirá con los brazos abiertos y muchas sonrisas : )

  2. Avatar de Vesper
    Vesper

    ¡Qué gusto me da leer esto! Y cuando ese día llegue, estaré justo en primera fila en la presentación.

  3. Avatar de VBlack
    VBlack

    Siempre que ando en presentaciones de libros imagino la de un Carlos Alberto Apreza y ansío cuando llege tal día.

  4. Avatar de Iván Planeta

    Exquisito. Tan yo.

  5. Avatar de supernova

    Intenso, fugitivo, y hermitaño justo como es un escritor 🙂

  6. Avatar de koa
    koa

    Junto a ese libro con tu nombre quiero acompañarte regreso a casa…

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